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Buenas prácticas agrícolas


Rotación de cultivos


Los monocultivos agotan los nutrientes del suelo, lo que hace que las plantas necesiten cada vez más fertilizantes y agroquímicos.

Rotar los cultivos es un método imprescindible para una agricultura sostenible. Al sembrar diferentes especies secuencialmente en la misma parcela, se optimiza el uso de los nutrientes del suelo, se reduce la incidencia de plagas y enfermedades y se aumenta la biodiversidad.

Sembrar diferentes cultivos supone un cambio de hábitat para plagas, lo que interrumpe sus ciclos de vida y disminuye la probabilidad de que alcancen niveles potencialmente peligrosos para la producción; además, los insectos benéficos, como los polinizadores, se sienten atraídos por la variedad de plantas. De esta manera, la rotación de cultivos fomenta la biodiversidad, mejora la salud del agroecosistema y aumenta los rendimientos.

Otros beneficios de la rotación de cultivos son:

  • Mejora la fertilidad del suelo.
  • Reduce la erosión del suelo.
  • Mejora la calidad del agua.
  • Reduce la dependencia de agroquímicos.
  • Reduce el riesgo económico.
  • Regula la cantidad de restos de cosecha.

Rotación de maíz con haba

Fuentes:

Rodale Institute (2023). La rotación de cultivos: una práctica agrícola clave para la salud del suelo.

Greentumble (2023). Los beneficios de la rotación de cultivos.

Climagri (2023). La rotación de cultivos: una práctica sostenible para la agricultura.